Cómo Vencer el Miedo al Lienzo en Blanco

Una de las fuerzas más grandes que mueven y frenan a la humanidad es el miedo, y por él muchas personas postergan sus sueños e incluso renuncian a ellos. Ni siquiera la esfera del arte se libra de aquel poderoso sentimiento que invade al pintor cuando se enfrenta a un lienzo en blanco.

Es así como muchos lectores y aprendices me han pedido consejo al respecto, y quiero compartir contigo mis recomendaciones en tres pasos para desafiar aquellos momentos de desasosiego.

Primer paso: Reconocer cuándo tienes miedo al lienzo en blanco

Para algunas personas es muy claro saber cuándo tienen miedo a pintar, pero para otras no es tan fácil, o simplemente no se han puesto a pensarlo.

Miedo al Lienzo en Blanco
Miedo al Lienzo en Blanco

Quizás tú ya hayas reconocido esta agitación alguna vez cuando te enfrentaste ante aquella superficie vacía que hizo que tu imaginación se quedara igualmente en blanco.

Pero a veces el miedo se oculta detrás de estas frases:

“No sé qué pintar”,

“No sé por dónde empezar”,

“Todavía no tengo suficiente preparación”

“No tengo talento”

“Me va a quedar muy feo”

“Todavía no tengo una idea bien original para un cuadro perfecto”

“Mañana lo comienzo, la otra semana lo hago, el próximo mes sí…”

Y entonces habrás postergado el placer de pintar por miles de disculpas. Te has perdido días preciosos para practicar y mejorar poco a poco.

Segundo paso: Conoce las causas por las que surge el miedo

1. Por el miedo a dañar un lienzo caro y gastar las pinturas en algo “feo

Piensas que el lienzo está tan blanco y bonito que quieres dejarlo para pintar algo realmente hermoso, sería un desperdicio usarlo en algo “espantoso”.

2. Por miedo a que a las personas no les guste lo que pintas

Muchas situaciones emocionales que vivimos de adultos tienen sus raíces en la infancia, y el miedo a pintar está relacionado con la inseguridad y el temor al fracaso que se generaron por ciertas actitudes que tenían los mayores hacia nosotros (y que hoy en día repetimos con nuestros menores), incluso con las buenas intenciones de reforzar nuestra autoestima y no hacernos sentir mal.

Cuando de niños se crea la ansiedad y necesidad de aprobación externa ante cualquier acción que se desarrolle, de adultos inconscientemente estamos temerosos de lo que nos digan los demás de nuestra pintura.

3. Por miedo a NO pintar como otros

Tener un artista favorito con un estilo que nosencantaría poder imitar es normal e incluso necesario en el aprendizaje de la pintura.

El problema surge cuando comparamos nuestro trabajo con el de otros artistas y en lugar de descubrir los puntos que debemos mejorar, nos acomplejamos por no pintar igual, creyendo que nunca lo podremos hacer.

4. Por tener falsas ideas y expectativas

A veces se tiene la idea de que un artista talentoso cada vez que toma un lienzo y un pincel pinta algo de la nada y siempre resulta una gran obra maestra. En realidad por cada gran obra el artista pudo a ver hecho varios dibujos, bocetos, muchos otros cuadros que borró, otros que no mostró, y otros que eran sólo prácticas preparatorias.

La pintura es un proceso de aprendizaje, de preparación y estudio de una obra antes de lograr un excelente resultado.

5. Porque no sabes qué quieres pintar

Esta situación va siempre de la mano con el miedo al lienzo en blanco. Y lo que sucede en muchos casos es que cuando vamos a pintar ni siquiera sabemos qué nos gustaría pintar, es cuando decimos que nos falta inspiración.

Tercer paso: actuar para vencer el miedo

1. Utiliza soportes económicos

Puedes prepararlos tú mismo, usar lienzos sin bastidor o cartones y papeles especiales que venden en las tiendas artísticas.

2. Fortalece la confianza en ti mismo

Si tú dices “soy capaz, si otros lo han logrado yo también podré porque es algo posible y humanamente alcanzable”, seguramente obtendrás lo que te propongas. Pero por supuesto llegar a una meta exige práctica e incluso errores a los cuales no queda otro remedio que verles la cara amable y absorberlos como esponjas para no volverlos a cometer.

En este mundo del arte hay que ir construyendo una fortaleza emocional que nos ayude a valorar adecuadamente las opiniones de los demás: los consejos y críticas constructivasdebemos tenerlos presente para mejorar y los comentarios destructivos dejarlos pasar sin “echarnos a morir”,  en ambos casos seguir adelante recordando el propósito del arte:disfrutar el proceso de pintar algo que nos haga vibrar, deleitarnos con cada pincelada y lograr entrar en ese estado de conciencia que se alcanza cuando estamos inmersos en la pintura.

3. Vence la improvisación

Los grandes pintores hacen estudios previos a la obra final, hacen ensayos y bosquejos, hasta encontrar lo que quieren, y una vez lo decidan ya comienzan con paso firme a pintar su obra.

Una vez sabes qué tema deseas pintar te debes enfocar en practicar y aprender lo relacionado con ello. Hacer dibujos, ejercicios, ensayos de los colores y mezclas que usarás, estudios por partes de la obra, etc.

Todos estos ejercicios los harás en soportes económicos que no te intimide dañar, así te sentirás más libre, y te dará una preparación y seguridad a la hora de comenzar tu trabajo definitivo.

4. No siempre tienes que pintar “en serio”

Hay periodos en los que definitivamente no fluye el trabajo o no se dispone de suficiente tiempo. En esos momentos puedes  hacer ejercicios, jugar con las mezclas, buscar imitar algún efecto o sección de un cuadro que te guste. Puedes aprovechar para hacer cartas de colores, leer sobre pintura, estudiar un tema, ver vídeos, visitar galerías o museos.  Esto te mantendrá en conexión con la pintura e impedirá que pierdas el ritmo.

5. “Daña” el lienzo antes de empezar

Este es un artificio que han usado los artistas desde hace siglos, y consiste en manchar la superficie deliberadamente con colores tierra diluidos en trementina. Esto te ayudará no sólo a vencer el miedo sino a tener un fondo menos brillante que el blanco para evaluar mejor los valores tonales, así como a unificar la pintura. De esta manera, sentirás que ya el lienzo está “dañado” y que no podrías dañarlo más, tan sólo arreglarlo.

¿Los grandes artistas también sienten miedo al lienzo en blanco?

Sí, aunque no lo creas esto le sucede a muchos artistas (por no decir a todos), me ha sucedido a mí cada vez que voy a intentar algo nuevo, e incluso le pasó a Van Gogh… sí,también a Van Gogh, y lo expresó en una de las cartas que escribió a su hermano Theo:

«Tú no sabes cómo es de paralizante, la mirada fija de un lienzo en blanco que dice al pintor “no puedes hacer nada”. El lienzo tiene una mirada idiota, e hipnotiza a algunos pintores para que ellos se conviertan a sí mismos en idiotas. Muchos pintores tienen miedo al lienzo en blanco, pero el lienzo en blanco tiene miedo del pintor verdaderamente apasionado que se atreve – y que alguna vez ha roto el hechizo del “no se puede”»

Ahora ya sabes cómo romper el hechizo en los tres pasos que te he dado: reconocer el miedo, entender porqué surge el miedo y finalmente actuar para eliminar el miedo.

Te invito a que estés pendiente del próximo artículo en el que hablaré de la inspiración y de algunos consejos para que la “musa inspiradora” acuda en tu ayuda cuando lo necesites. ¡Hasta pronto!

Fuente: http://pintar-al-oleo.com/como-vencer-el-miedo-al-lienzo-en-blanco/

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