Georg Miciu Nicolaevici Pintor de La Patagonia

Georg Miciu Nicolaevici se volcó al arte de muy joven y viajó por el mundo con sus pinceles a cuestas. Pintó el sur argentino durante casi 40 años y hoy, establecido junto a su familia en San Martín de los Andes, cosecha los logros de una carrera atípica. Miciu nació en 1946 en Bludenz, Austria, y llegó al país a los cuatro años junto a su familia. Iniciado por su madre en la música, apenas salido del secundario se inscribió en el Conservatorio de La Plata, donde tuvo como maestro a Adalberto Tortorella. Después de cinco años abandonó el estudio del piano para volcarse de lleno a la pintura, pero había aprendido algo.

georg miciu nicolaevici

Tortorella me enseñó a usar la técnica en función del arte, y no al revés -cuenta-. En la pintura fui autodidacta. Salía al parque Pereyra Iraola a pintar y mi padre nunca me daba una lección formal, pero sí consejos. El mejor: que no tirara ninguna obra. Eso me ayudó a respetar lo que iba saliendo, a veces algo que mi prejuicio no me permitía apreciar. Me dijo que no trabajara en el atelier sino afuera, como los impresionistas. Pero, al contrario de los impresionistas, yo andaba solo, huraño. En los veranos me echaba al hombro el equipo de acuarelas y me iba de mochilero a los bosques del Sur. Ahí, en los bosques, me dije: así es como quiero vivir, después veremos cómo hacer esto rentable.

Los viajes fueron su escuela. Con los pinceles a cuestas, recorrió América latina a dedo. Después viajó por Estados Unidos, donde pintó más de cien óleos de todo el país, la enorme mayoría al aire libre. “Paraba en casas de familia, por recomendaciones, y mi forma de pago era hacer retratos de los hijos; desarrollé así la técnica del retrato a la acuarela, rápido y fresco.”

Después de recorrer Europa durante un año, Miciu se casó, a los 29, con Nelly Dowhun, a quien había conocido cuando pintaba en el parque Pereyra Iraola. Se estableció en Granada por ofrecimiento de un marchand, que le organizó una treintena de exposiciones en toda España; mientras tanto, llegaban los primeros hijos y él pintaba al campesino andaluz y perseguía el esquivo verde-gris de los olivares. Es curioso: Miciu no distingue los lugares donde vivió por el clima o la idiosincrasia de la gente, sino por la cualidad de la luz. “Tengo la teoría de que en Andalucía el aire tiene polvo en suspensión que los vientos traen del Africa, del Sahara -dice-. Eso hace más densa la atmósfera; por eso el paisaje allí es tan plástico.”

Algo parecido encontró en Villa Giardino, Córdoba. Hacia allí enfiló con su familia cuando, en 1980, volvió de Europa y su obra no tuvo eco en las galerías porteñas. En plena sierra, en un paraje donde sólo había un matrimonio de artesanos hippies, invirtió en dos hectáreas y a pulmón fue construyendo la casa. Cuando hubo que pensar en la movilidad, no dio más que para un sulky, al que decoraron con luces y campanitas. Los turistas les sacaban fotos cuando pasaban camino del pueblo.

-Allí fuimos el segundo clan de hippies -dice Miciu, y cuesta poco imaginarlos como una especie de familia Ingalls más numerosa-. En la sierra se produce lo que se llama la luz de la sombra. Las nubes dejan pasar la luz del sol, pero al mismo tiempo los reflejos rebotan en ellas y así la luz cae también dentro de la sombra, enriqueciendo los colores; algo muy atractivo para un pintor.

Georg Miciu Nicolaevici volvió a empezar de abajo exponiendo en lugares alquilados, en bancos, y con quien considera un galerista atípico: Carlos Fader, sobrino nieto del pintor. Hasta que se hizo de un nombre. “La gente empezó a llegar hasta el atelier, arriba de las sierras. Entonces abrí una sala permanente con mi obra, por la invasión. La mía había empezado a ser una casa muy concurrida.”

Pero, claro, los chicos crecieron y empezaron a dejar las sierras para desparramarse por las ciudades vecinas. Habían pasado allí más de diez años y Miciu y su mujer decidieron que era hora de mudarse. ¿Dónde? El Sur, viejo amor, donde sobra naturaleza y donde los chicos tendrían a mano una universidad. Buena parte de ellos, sin embargo, heredaron la inclinación artística de su padre, que alrededor de la casa principal construyó pequeñas cabañas para albergar los talleres de Emaús (pintor), Eliseo (fotógrafo) e Isaías (hace marcos y dorado a la hoja).

¿Lleva algún rótulo el tipo de pintura que hacés?

Hasta hace un año pensé que no se me podía encuadrar en ninguna escuela. Muchos críticos han dicho que no pertenezco ni al impresionismo ni al posimpresionismo ni al modernismo. Ahora descubro por medio de una enciclopedia de arte  y de una crítica de Raymond Coignat, parisino, que existió una escuela en la que si tengo cabida. Me identifico con los pintores de esa escuela llamada “de la realidad poética”, representada por muy pocos artistas en el Museo de Arte  Moderno de París.

¿Cuánto tiempo te toma pintar cada una?

Es la pregunta del millón y tengo una respuesta del millón. Tardo treinta años más dos horas o cuarenta años más una. Cada obra es la suma de toda mi experiencia. El concepto popular erróneo es que una obra es mejor cuanto más tiempo se le dedica.  Esto depende de la técnica en que se trabaje. E caso mío es al revés.

¿Tenés algún tema favorito?

Uno va cambiando permanentemente. En este momento son dos los motivos que me atraen: el costumbrismo y los jinetes emponchados, que son centauros patagónicos. También me motivan las escenas de pescadores con mosca, que son amantes de la naturaleza a diferencia de los cazadores.

Aquí les dejo algunos Videos de Georg Miciu Nicolaevici según nuestro criterio Unos de Los Grandes Genios de La Pintura con Espátula!



 

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8 comentarios sobre “Georg Miciu Nicolaevici Pintor de La Patagonia

  • el 2015-10-29 a las 7:17 pm
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    Tus pinturas hablan de la Creación de Dios, me emocionan profundamente. Llego a quedarme mucho tiempo ante una pintura tuya, hasta que siento que brotan las lágrimas, entonces me doy cuenta que la he visto. Te conocí en tu taller de Villa Giardino.

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  • el 2014-08-22 a las 4:01 pm
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    lo he visto en videos por internet y me parece excelente yo pinto con espatula y me gustaria ver algunos videos tutoriales para mirar el proceso.es un gran maestro.felicitaciones.

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  • el 2014-08-13 a las 12:05 pm
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    !Gracias a mi amiga la artista Silvia Croatto, cuando la visite este verano en el paraíso de San Martin de los Andes, me recomendó que no podía irme sin ver la maravillosa obra y el museo, realmente quede sin palabras esa construcción al fin de un camino y la recorrida por el museo fue fantástico, se los recomiendo de todo corazón .Muchas gracias.

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  • el 2014-07-21 a las 12:36 pm
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    Lo conoci en su casa de San Martin d los Andes excelente sus trabajos y como persona.Soy de Comodoro Rivadavia. Chubut. Me alegro de conocerlo!

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  • el 2014-06-06 a las 4:12 am
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    Cuando ví sus obras en una vidriera de San Martín quedé atrapada por la magia de su arte, realmente considero que el amor a la naturaleza y a la creación brotan y se plasman en la tela, es maravilloso, lo felicito y admiro.

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